Los efectos primarios de los cannabinoides son ejercidos sobre el Sistema Nervioso Central y se expresan en una desmotivación por esfuerzo físico, una debilitación del rendimiento psicomotor así como memoria y una percepción a corto plazo. Además de efectos psicológicos, la marihuana induce taquicardia, broncodilatación y un mayor flujo de sangre a las extremidades. En usuarios con enfermedades cardiovasculares (hipertensión o ateroesclerosis), el aumento del ritmo cardíaco después de consumir cannabinoides podría tener unos serios efectos médicos adversos. Fumar hachís o marihuana puede inducir el desarrollo de bronquitis y patologías pulmonares.
La consumición crónica de cannabinoides podía conllevar a la destrucción de los receptores CB1 del cerebro, dando por resultado una reducción del flujo sanguíneo y una disminución de la glucosa y del suministro de oxígeno a los tejidos de cerebro. Los resultados principales son déficits de atención, pérdida de memoria, y una capacidad de aprendizaje deteriorada.
Varios de los efectos de los cannabinoides sobre el Sistema Nervioso Central incluyen:
Los efectos agudos del hachís y de la marihuana son bajos, con un riesgo insignificante de intoxicación mortal. La adición a los cannabinoides se puede relacionar con las dosis aplicadas.
La consumición crónica de cannabinoides podía conllevar a la destrucción de los receptores CB1 del cerebro, dando por resultado una reducción del flujo sanguíneo y una disminución de la glucosa y del suministro de oxígeno a los tejidos de cerebro. Los resultados principales son déficits de atención, pérdida de memoria, y una capacidad de aprendizaje deteriorada.
Varios de los efectos de los cannabinoides sobre el Sistema Nervioso Central incluyen:
- euforia,
- ataques de pánico,
- comprensión deteriorada,
- alteración de la sensación de tiempo,
- paranoia,
- ansiedad,
- alteración cognitiva,
- aprendizaje deteriorado,
- memoria,
- percepción,
- juicio,
- despersonalización,
- confusión,
- amnesia,
- y alucinaciones.
Los efectos agudos del hachís y de la marihuana son bajos, con un riesgo insignificante de intoxicación mortal. La adición a los cannabinoides se puede relacionar con las dosis aplicadas.
